Musas y arañas
Escalera de color, y corazones
Sigue lloviendo
hay cierto ajetreo
en tu pelo
como
si de dos manos ajenas
se tratase
me he fijado
en el milínetro extra
que ha ganado
tu sonrisa
¿Acaso intentas volverme loca?
hace tiempo
que él me olvidó, creo.
será que el hueco
que sigue dejando
a la izquierda
del paragüas
aún cuando anda solo,
son imaginaciones mías.
La cura de la dulce-mente demente, y diabética
de por sí
son diabéticas
y atolondradas
pero las mentes
más dementes
y diabéticas
deberían saber
que la mejor cura
para endulzar su vida
es llevar al cerebro al borde del clímax
¿y qué es el clímax de la dulce mente demente, y diabética?
es,
la razón sin sentido,
el orden alterado,
las visceras a flor de piel,
el trozo de luz que nunca ves
y la línea recta que te cuesta tanto dibujar
siendo menos oscuro,
lo que Beethoven llamó "para Elisa"
el David de Miguel Ángel
la poesía nocuerda de Bukowski
y las sicuerdas de Einstein
lo que los modestos
denominan
creatividad e inspiración
y lo que los dementes
llaman
dulcemente
el clímax de la dulce mente diabética.
Corazones inertes
que quema
la música demasiado alta no es buena para los oídos
tampoco abras la ventana roja cuando vayas a quedarte sin aire, que es de mala educación
los cubiertos siempre se utilizan de fuera hacia dentro y las ganas de vivir, sí, esas te las dejas en casa.
-Tu puta madre.
Ahora os voy a hablar de corazones que pueden bombear los litros que queráis de sangre que seguirán siendo igual de inertes.
Veréis, para empezar,
lo bonito es bonito aunque por fuera sea un desastre.
Con esto me refiero a las cicatrices rotas,
esas que no pudieron sangrar lo suficiente porque se pararon justo antes de la hemorragia
Ahora bien, sigues vivo, enhorabuena, pero jamás sabrás lo que es morirte desangrado, ni a qué saben los labios que jamás te atreviste a besar por si quemaban
ni qué hay detrás de la puerta que dice "no pasar".
ni a qué huelen las nubes el domingo que jamás decidiste salir de tu jaula sin barrotes
ni cómo va vestido el "te quiero" en vuestra quinta primavera.
Idiota.
Idiotas.
Pero los hay. Los hay que son pobres y sin cartera y te rechazan un billete porque no tienen donde guardarlo. Los hay que toman sopa en un cuenco vacío y sin cuchara. Los hay que son ciegos y para colmo no saben escuchar.
En fin, que lo fácil es estar vivo pero lo complicado es vivir y tú, tú siempre serás un pobre sin cartera.
Poesía obscena
sí, y sobretodo, poesía.
Trasquilones de un artista. Nota personal 2.121
Respira, Adelaida
Bonita y sin escrúpulos
Me encanta porque es como ver la obscenidad de una niña chupando un caramelo, donde ambos sabemos que la niña no es tan niña y que el caramelo tiene algo de morfina y derivados.
Es una locura sutilmente letal, que va rozando de a poquito como las esposas contra las muñecas.
Es más bien improvisada, como un buen guión de melodramatismo refinado.
Es como la novia cuando viste de blanco aunque todos sepamos lo mucho que ha pecado; o como el músico que compone para el sordociego que jamás le ha mirado.
El jugar con ella es como bailar un vals con el diablo y esperar no tropezarte con su rabo.
Es tan efímera como su infinita conciencia le consienta, a la que por cierto, se la comió un lobo el mes pasado con letargo y sin escrúpulos.
Mini-confesiones intrínsecas
No es que sea reservada, pero en mis jaulas solo entro yo y algún cuarteo de inocencia. Es como el arte abstracto o la música clásica. No hace falta entenderlo, solo preocúpate de amarlo.
Ángulo obtuso
que me arrancaría las venas a bocados.
Encima yo,
que soy anoréxica
y me encanta cómo cocinas.
Encima yo,
que soy diabética
y tú no paras de endulzarme los poemas.
Encima yo,
que soy sorda
y no puedo parar de escuchar tu música.
Encima tú,
que eres poesía y yo analfabeta.
Fibonacci de su ilógica
Siento si soy de gelatina y me resbalo de tu cuchara cuando intentas comerme. Perdona por ser ese calcetín desemparejado, o el espagueti que se desliza de entre los demás hasta regresar a tu plato. Siento ser la carcajada que nunca se escucha por falta de aire; o el rayo de luz que nunca te toca porque antes se convierte en sombra.
Siento ser el piano que nunca te escucha porque prefiere estar sonando, pero es que joder, ayer le hablé de ti al desierto y empezó a llover como si no hubiera mañana.
Sinestesia sin sentido del gusto.
Qué amarga el alma cuando se topa con corazones diabéticos que ni endulzan ni se dejan endulzar. Son como echar sal a las heridas, ya ves, que pican y no sabes ni a qué sabe tu paladar.
Moralidades
Eres una casa sin tejado, pero qué más me da si yo soy un cielo estrellado. Pero no de estrellas, sino contra la pared acolchada y sin arneses.
Eres un libro de hoja perenne y con la tapa desprendida de tanto abrirte por la primera página; de esos de márgenes con borrones y finales abiertos.
Eres de esa poesía que pocos saben leer, y mucho menos escribir.
Eres... qué se yo, cómo el olor de las nubes cuando amanece. Que no tengo ni puta idea de a qué huele pero eres bonita y qué. Porque te quiero y punto. Coño.
Toma, para tí.
Eres los pinchos de una rosa, el atardecer sin sol, el sexo sin orgasmo.
Eres la esencia fea de un alma bonita.
Sé que te encanta cómo gritas a las suelas de tus zapatos esperando a que te den la razón. También adoras tirar cuchillos sin saber cuál es la diana, el caso es resquebrajar el alma y florecer las lágrimas.
Pero así es como tú eres, un corazón diabético que ni endulza ni se deja endulzar.
Lo bonito de la qué
Roses are red
Quieroté.
casi me lo creo,
por eso me quedé mirando el roce de sus labios contra el vaso
en vez de salir corriendo y gritar
como si por ahí dentro fuera a encontrar
la pregunta
a todas mis respuestas
sabe bien como fijarme la mirada en sus manos temblorosas al borde del ataque de nervios.
qué tonta fui al no fijarme cómo soltó su vaso
era más expectante imaginarme cómo se deslizaría el té por su garganta al tragar.
pero jamás tragó
y me miró, y me miró.
Luego me dejó besar el té afrutado con un sutil aroma a ramos.
Y me miró.
Te odio porque me encantas y te vas. +tripolaridad y cosas en mi cabeza

Ensayo emocional
Nada es esencia sin su ausencia
sino quien el tacto torne en la armonía;
no es poeta el escritor de un verso
sino el que la palabra torne en beso
No es bella la mujer que guapa crean,
sino la que en sus ojos la poesía conceda;
y el amado no es amante por amado que sea
si no por el corazón honesto que posea.
Un poema es.
preguntando porqué
A los desgarros emocionales.
A los desastres improvisados.
latiendo a contrapulso
sin saber muy bien
a qué ritmo debe bailarse
que prefiere estar contigo
para que le llenes las medias lunas
con forma de sonrisa
y bordados en ira
Sin más.
Renace.
Se calibra.
morir entre comisuras
y mantenerte viva la sonrisa
Inciso del drama
Lo explícito de la vida
Órbitas
Hoy he aprendido que hay formas que no se pueden moldear con las manos. Que vienen con la curvatura de tu sonrisa así, de fábrica. También he conocido nuevos rincones en los que morirme por 5 minutos mientras mi pulso vacila entre el sueño y el ataque de nervios. También comprendí, que la órbita por la que viajan tus manos no comprende ningún planeta donde yo habite. Donde yo no siga siendo una marciana.
Menos mal que hablamos las mismas lenguas.
Eso sí, tu en tu órbita y yo en la dimensión más oscura.





