Toma, para tí.

Eres la lágrima del después, el surco feo de una sonrisa bonita. Eres la manzana que mató a Blancanieves y el espejo que dice siempre la verdad, aunque acuchille. Eres de esas esencias que se tienen en la vida y no se pueden desechar, como la forma de las uñas contra la pared o el café frío y sin azúcar.
Eres los pinchos de una rosa, el atardecer sin sol, el sexo sin orgasmo.
Eres la esencia fea de un alma bonita.
Sé que te encanta cómo gritas a las suelas de tus zapatos esperando a que te den la razón. También adoras tirar cuchillos sin saber cuál es la diana, el caso es resquebrajar el alma y florecer las lágrimas.
Pero así es como tú eres, un corazón diabético que ni endulza ni se deja endulzar.

No hay comentarios: