Ignorantes

Entonces cogió el tenedor, como si él supiera 
coger un tenedor.  Pinchó el trozo de verdura, 
el muy carnívoro. Masticó tranquilo, 
como si nunca hubiera matado a nadie. 
Como si nadie hubiera matado alguna vez a alguien.
Tiró la primera piedra, cuando nadie puede tirar 
la primera piedra. 
Obviamente falló la primera tirada, porque no hay peor 
ciego, que el que no es consciente de que está ciego.
Flor de loto
dime cómo 
se llega al río 
sin soltar ni un lloro.

En tu ciudad

En tu ciudad crecen música y margaritas;
me pierdo con gusto entre tus lares,
no hay vagabundos ni oscuras calles.

En tu ciudad hay luz en cada esquina
y todos los picos son de plastelina,
o adrenalina.

En tu ciudad los pozos sin fondo
son de golosina celestial,
vibración intra-craneal.

Tu ciudad no entiende de conquistas,
armas,
ni guerrillas.

En tu ciudad hay solo hierbabuena,
azúcar
y armonía.

En tu ciudad los ríos son de acuarela,
ni sangre,
ni lágrimas de pena.

Allí las velas
duran noches enteras,
las calles cantan,
y las farolas colorean.

En tu ciudad no hay protocolo,
allí están todos
dulcemente locos.

Tampoco hace falta ir vestido
y
por suerte,
se puede ser siempre niño.

Fdo. Forastera Martínez.


Dedicado e inspirado por y para
una mujer,
una flor,
una guerrera.
M🌸

Ser de sangre

Del camino,
la piedra salvaje;
entre escombros
ya no hay ceniza
porque hay que ser
un ser de sangre.

Mis huesos se los comió
un cuervo
que anida, roba colores;
que no te engañen:
de niña
solo se aprende
a ser guerrera.

Mas es el ser
lo que más incomoda
más que el no ser.

Como abeja sin alas
que aprendió a ser zorra,
como flor
que floreció en invierno.

Contra pronóstico
soy lluvia y huracán,
entre ramas me enredo
con gusto
y anido en tu paladar.

Sin entender de anillos
ni joyas,
ni versos bien escritos
me tambaleo al son
de tus delirios.

No atiendo a disgustos
ya dije,
corazón de sangre soy
mañana y sobretodo hoy.