Érase una vez una flor
tan delicada
tan delicada...
que parecía un clavo
en un ataúd de hierro
La manzana
aún podrida
si es prohibida
gana en encanto

qué locos estamos.

Quemadura

roza que te roza
la dermis íntima
y
el muro de hormigón

y así
quema y dura
la muy puta
quemadura


hierro de ti
que yo soy viento
y se volar

cadenas

tienes la llave
pero 
no te quieres soltar

mírate

si hasta los dientes
con cinturón de explosivos
y rifle en mano

mírate

tan armado
que no podrás
nunca
dar un abrazo

ni saber volar.
Toda la vida pensando 
en cómo hacer las cosas
que moriste sin llegar 
a hacer las cosas

En paz

te mostré el campo lírio
aún sabiendo que
tú eras alérgico
a la primavera

me volví frágil
cuando yo siempre
fui clavo
solo por saber
porqué tan marchita

nos enseñamos
los recovecos
sin saber que un día
nos haríamos daño

siento la no balanza,
el fuera de alcance
y los corazones inertes

yo también siento
la vía férrea y la intravenosa
desbordándose

... y el no crujir.

Revolotea libre 
y que no te lo tenga 
que pedir por favor.
(...)
y gracias.