Pequeña brisa de mar
que no quiso parar de soplar
hasta convertirse en huracán.

Llévame al río

De la estepa árida y el sol hiriente
naciste flor muerta de sed,
pero abriste raíces
en terrenos rocosos,
recorriste kilómetros,
pequeña flor de loto

Y si por ti fuera
el renacimiento de dentro
desde el estiércol y el lodo
al arcoíris y la libertad

Pero si en glaciar te encuentras
muerta de frío,
siempre sabrás
pedir que te lleven al río
Campanitas en el bosque
ninfas por doquier,
sonrien guapas y sanas
derrocaron el poder.

La grieta del fondo del mar

Hay pastos, que parecen santos
y son más bien diablos bien disfrazados

hay trazos, en la oscuridad,
que siempre hacen cosquillas
por eso hay que evitar escuchar
algunas de esas vocecillas

Hay oscuros templos
en los que el espejo humano
no se debería reflejar ¡animal!

pero de qué pecaría
sino de curiosidad
el muy viajero
de la vida sana

¿Dónde irían
los forasteros,
los muy perdidos,
que desean perderse más?

Sino allí al rincón oscuro
en la grieta del mar
en el sin fondo oscuro
en la grieta del mar.