Te odio porque me encantas y te vas. +tripolaridad y cosas en mi cabeza



Te odio porque me encanta la forma en la que caminas y te vas. Quizás te odio es la mejor forma que tengo de decirte que te quiero. Me encanta cuando te haces tu moño alto y sonríes porque lo odio. No quiero decirte que me encanta cómo lo haces porque lo haces mal. Jamás me corrí, pero por favor, nunca dejes de tocarme. Lloré mucho cuando supe que jamás volverías a besarme, así que fui a tu casa a morrearte un rato. Porque te odio. Detesto lo bonita que eres. Porque eres más bonita que yo. También detesto tu barba, es fea y demasiado larga. Pero me encanta, jamás te la quites. También odio cuando tocas el bajo, porque te pega más tocarme los bajos en compases ternarios y a pulso acelerado pero no. No me gusta que sonrías cuando sabes que te estoy odiando porque cantas mejor que yo, y lo odio. Pero por favor, nunca dejes de cantarme al oído; aunque ya no lo hagas. -Cómo lo echo de menos-. Ojalá me compongas un solo de guitarra y te acuerdes de mi cuando te la folles. Porque te hice daño y me gustó. Porque es bonito ser infiel cuando voy a besarte porque te amo.  Ojalá le des me gusta a mi blog, porque hablo de ti. Hablo mucho de ti. Si algún día escribo un libro os lo dedicaré. Porque me hacéis tiritar y lo detesto. También aborrezco la forma en la que te vas sin avisar. Me encanta que te enfades porque eso me hace ver que me quieres como un hombre. Porque me odias y lo se. También se que te acuerdas de mi cuando estás con tu novia. Porque soy irresistible y fea. Fea porque lloro cuando me dices que soy bonita. Porque lo soy. También me gusta cambiarme de peinado para que te fijes en mi. Porque se que lo haces. Aunque no me hables. Porque nunca lo haces. Eres estúpida y me encantas. Lo juro. Me encantas tanto que me arrancaría las venas a bocados. Porque soy anoréxica y me encanta cómo cocinas. Fuiste un punky desarrapado en el verano de los Extremo Duro. Soy tu puta, y me quieres. Lo sé. Me quieres porque de vez en cuando me hablas, jamás te hablo yo, pero porque a quien amo de verdad es la pelirroja diabólica, que está loca y tiene tetas bonitas. Pero es un secreto y jamás se lo diría a nadie salvo a él. Que es el amor de mi vida porque me hace vibrar. Me contorsiona casi tan fuerte que me encanta cuando me asfixia. Porque me encanta casi tan fuerte como me contorsiona. Porque me asfixia de la misma forma en la que me contorsiona y  me fuerte tan me encanta que cuando me asfixia me corro y jamás te quites esa barba de gilipollas.
Eres preciosa, casi tan preciosa como cuando él me acompaña a casa a las seis de la mañana medio borracha y me sujetas el pelo. Aparta, no quiero que me veáis vomitando porque me encantas, mi amor. Mi amor, mi amor, mi amor. Siempre recordaré la motosierra y me preguntaré qué libro te estás leyendo en este instante.
Adoro tu cara de niño bueno, ojalá te saliera barba para poder decirte que estás precioso con esa camiseta de los Misfits y las convers desgastadas, pero no, tu siempre fuiste más de A7X, que casi me olvido de ti. Pero no, sigues con esa barba de gilipollas y mis esquemas están por los suelos y te odio porque al lado están mis bragas. No sigas por ahí porque ya no tengo talones y Aquiles no es mi amor pero vosotros sois hermosos. Sobretodo ella porque es bonita. Bonita como quien riega las flores en vez de cortarlas y lloro. Porque se llora y es horrible. 
Porque te odio.

y es que te odio fuerte, muy fuerte, amor mío.



1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias. Me dejas sin aliento.