Aprendí a volar
no con las alas
sino con la vista al frente,
aprendí a caminar
en una cuesta sin asfaltar
y si me caigo,
respiro
y miro por si algo
en el suelo me sirve
y aún no he visto
te desvisto
de coloquialismos
y me pregunto
si aún desnudos
seguiremos siendo los mismos,
cariño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario